Sofás cama de madera y tela 200x90x88 cm - blanco - estilo clásico con cajones
Presentación del producto
Sofá cama diseñado para combinar una zona de asiento cómoda con una superficie auxiliar de descanso en salones, habitaciones de invitados o espacios multifuncionales. Su estructura blanca con laterales altos y respaldo tapizado aporta una presencia ordenada y luminosa, adecuada para interiores clásicos, modernos o de inspiración elegante. El formato con base de almacenaje permite aprovechar mejor el espacio disponible sin renunciar a una estética cuidada.
Materiales y acabado
La estructura presenta acabado en color blanco con molduras decorativas y frentes inferiores enmarcados. La zona de asiento y el respaldo están tapizados en tejido claro con textura suave, creando una composición visual uniforme y fácil de combinar. Los tiradores redondos blancos mantienen la continuidad del diseño y facilitan el uso diario de los cajones.
Funcionalidad
El diseño de sofá cama resulta adecuado para espacios donde se necesita una pieza versátil para sentarse y descansar. Los dos cajones inferiores ofrecen espacio de almacenaje para ropa de cama, mantas ligeras o textiles de uso ocasional. El respaldo acolchado y la base tapizada aportan comodidad visual y favorecen un uso práctico en interiores domésticos.
Contenido del paquete
- 1 x sofá cama
- 2 x cajones inferiores
Dimensiones
- Sofá cama: 200 x 90 x 88 cm
Entrega e instalación
El producto se entrega preparado para montaje doméstico con las piezas principales necesarias para su instalación. Se recomienda realizar el montaje sobre una superficie plana y comprobar la correcta fijación de la estructura antes del uso habitual. Después del montaje, conviene revisar que los cajones se deslicen de manera estable y que el mueble quede bien nivelado.
Consejos de mantenimiento
Limpiar la estructura con un paño suave y seco para conservar el acabado blanco. La zona tapizada puede mantenerse retirando el polvo de forma regular con aspiración ligera o un cepillo suave. Evitar humedad excesiva, productos abrasivos y exposición directa prolongada al sol para preservar el color y la textura.